Muchos cometen el error de ir al gimnasio y levantar siempre el mismo peso, las mismas repeticiones, durante meses. El resultado: el cuerpo se adapta y deja de cambiar. Para evitarlo, necesitas aplicar la Sobrecarga Progresiva.
Este principio dicta que debes aumentar el estrés impuesto al músculo de forma gradual. No se trata solo de añadir peso a la barra; aquí tienes 3 formas de hacerlo:
Aumentar el Volumen: Haz una serie extra o añade 2 repeticiones más con el mismo peso que la semana pasada.
Mejorar la Técnica: Realiza el mismo ejercicio pero con una fase excéntrica (bajada) más lenta y controlada.
Reducir el Descanso: Haz el mismo trabajo en menos tiempo, pasando de 90 a 60 segundos de descanso.
